BierYoga: ¡la nueva frontera del yoga en compañía de la cerveza!


Hay quien bebe para olvidar y quien bebe para… meditar.
Este es precisamente el propósito de BierYoga, una tendencia recién nacida, esta vez es Alemania la que dicta una nueva y muy original.
¿Por qué en Alemania? No podía ser de otra manera: es el país más adecuado para idear una nueva forma de hacer la meditación, que ponga en el centro de atención no solo la concentración en el propio cuerpo, sino también en un buen cerveza. La novedad partió del gimnasio de Jhula, una profesora de yoga rubia y emprendedora apasionada por el lúpulo, que ha decidido entrelazar sus dos grandes pasiones: el yoga y la bebida, de hecho, basada en el lúpulo.
El yoga, como muchas otras actividades, tiene matices diferentes y ya lo hemos visto protagonista en otro artículo dedicado a él en esta columna. Y es precisamente esta variedad de opciones la que no tiene por qué pensar en el deporte como algo engorroso y pesado, porque no practicarlo es aún más perjudicial.

BierYoga: un enfoque

Pensándolo bien, muchos logran, con una buena jarra de cerveza, sentirse a gusto con su cuerpo y relajarse, desconectándose de la vida cotidiana. Muchas personas, movidas por la curiosidad y el deseo de probar un enfoque diferente al yoga, se han inscrito en la serie de cursos. aptitud creado y mantenido por Jhula. los BierYoga no es más que la unión de muchos ejercicios de varios tipos y de cerveza: dos botellas distintas corresponden a cada hora de yoga. La cerveza, sin embargo, juega un papel muy fundamental en este nuevo tipo de negocio, ya que es una parte importante e integral de la mayoría de puestos. Vrksasana (también conocido como «Ubicación del árbol“), Además de establecer la postura tradicional con la planta del pie apoyada en la parte interna del muslo, la botella de cerveza debe colocarse en la cabeza.

Tour de BierYoga

Para atraer a sí mismo, un mayor número de audiencias más grandes al BierYoga, el profesor de yoga alemán ha decidido difundir su idea por toda Alemania organizando cursos en los que todos los interesados ​​pueden apuntarse. Esta nueva forma de hacer meditación es apta para todo aquel que quiera sentirse en armonía con su cuerpo, pero obviamente, dadas las prohibiciones reglamentarias alemanas y la presencia de alcohol, la edad mínima de los alumnos es de 16 años.
El año pasado, precisamente el 9 de septiembre de 2016, Jhula estuvo presente en el festival «Es klingt gut”, Una especie de encuentro para todos los amantes de BierYoga y para registrarse era necesario enviarle un correo electrónico y pagar una modesta suma de 5 €.

Para cursos de BierYoga, se eligen lugares muy especiales y completamente inusuales para las clases de yoga: las cervecerías. El ambiente presente en los pubs alemanes, sin embargo, hace que todo sea aún más único y original. Los participantes suelen traer su propia colchoneta y llevar ropa cómoda.
Durante el curso no se dan nociones sobre cómo descorchar una cerveza: ¡es el requisito mínimo para ser admitido!

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